Este artículo explora la crítica, aunque a menudo ignorada, métrica de la deformación de la cara posterior del chaleco antibalas (BFD). Aunque la resistencia a la penetración es esencial, la BFD mide el impacto del blindaje en el usuario, abordando los traumatismos por objeto contundente, las lesiones internas y la reducción de la capacidad operativa. Destaca por qué los equipos de adquisición deben evaluar la deformación media, la consistencia del rendimiento y el desgaste en el mundo real. La comprensión de la BFD, junto con la resistencia balística, garantiza una protección óptima y mejora la capacidad de supervivencia y el rendimiento de los agentes.